Urcupiña

Fiesta de la integración boliviana

La festividad de Urcupiña es el mayor referente religioso-cultural que se celebra en Quillacollo, del 13 al 16 de agosto, aunque se extiende hasta el último domingo de agosto con la Entrada de Urcupiñita. En las cuatro principales jornadas, esta festividad atrae a más de medio millón entre devotos y turistas provenientes desde distintos puntos del país y el extranjero, quienes movidos por la fe a la Virgen María de Urcupiña comienzan participando en la Entrada Autóctona, después en la fastuosa Entrada Folklorica, para luego culminar en el Calvario en la serranía de Cota.

Mágicamente turística

Circuito histórico

Plaza 15 de Agosto

El punto de partida para Visitar cualquiera de los atractivos es la histórica Plaza 15 de Agosto, emplazada en un antiguo asentamiento precolombino, después colonial y finalmente republicano.
Fruto de esos establecimientos hoy podemos ver algunos edificios, incluida la iglesia de San Ildefonso y el teatro Teófilo Vargas, que desafiantes al tiempo se mantienen en pie como verdaderas reliquias arquitectónicas, construidas durante el periodo republicano.
Por el otro lado, en la Plaza 6 de Agosto, también desafiando a la modernidad, se levanta el edificio republicano del Palacio Consistorial que actualmente es utilizado por la administración municipal.


Pueblo colonial de El Paso

Si hablamos de los monumentos arquitectónicos no podemos dejar de mencionar al histórico pueblo de El Paso, una de las primeras poblaciones fundadas por los españoles en el valle de Canata, hoy Cochabamba.
El fundador fue el español Juan Polo de Ondegardo. Por esta razón, El Paso inicialmente fue llamado “El Pueblo de Ondegardo”, nombre cambiado luego a “Santiago de Passu”, denominativo original.
Está ubicado en un bello rincón que aún conserva la placidez de un pueblo en medio de contadas Viviendas de arquitectura tradicional (que contrastan con otras modernistas), donde resaltan el adobe, la madera y la teja.
Todo ello, junto a la hospitalidad de su gente, es el pueblo de El Paso, un destino que no debe dejar de conocer.
Su atractivo principal es el templo de Santiago de El Paso, símbolo religioso del pueblo, construido en 1571 y declarado Monumento Nacional el 4 de julio de 1975.


Hacienda Patiño

En los alrededores de la ciudad de Quillacollo, específicamente en el sector de Cotapachi, toca el turno de Visitar la antigua hacienda de Simón I. Patiño, hoy convertida en recinto de la Policía Militar.
Con tan solo recorrer por las instalaciones de este inmueble, construido en los años 20 del pasado siglo, sentirá volver en el tiempo a la época del “Barón del Estaño”, cuando esta propiedad con sus 2500 hectáreas, en su tiempo era una de las más progresistas en cuanto a la producción agrícola y pecuaria.
Para ingresar a sus predios, necesariamente deberá contar con un permiso del comando de esta Unidad Militar, o en su caso acudir a la Unidad de Turismo del Municipio de Quillacollo, para que le faciliten su pase.


Circuito arqueológico

Qollqas de Cotapachí

Construidos con piedra o adobe, en formas circulares o rectangulares, e incluso concebidos para ser un centro de adoración, funerario y habitacional, existen a lo largo y ancho del municipio de Quillacollo varios asentamientos precolombinos.
Las Qollqas de Cotapachí, el Montículo de Paucarpata, el Morro de Piñami y el Morro de Sierra Mokho, son apenas una pequeña muestra del rico patrimonio arqueológico que ostenta esta región y que ha sido abierta al turismo.
Cotapachi, ubicada hacia el sur de la ciudad de Quillacollo, gracias a su reliquia arqueológica, como los silos incaicos construidos en 1450 durante el reinado del inca Huayna Cápac, es un destino perfecto para quienes están buscando escudriñar los cimientos del pasado precolombino.
Segun los estudios, las Qollqas de Cotapachi, emplazadas en unas 95 hectáreas, son un enorme complejo de silos construidos para el acopio de maíz que se producía en la zona con la capacidad de almacenaje más grande de todo el imperio incaico.
Construidas en filas simétricas de Este a Oeste, las 2.500 unidades de Qollqas que se erigieron en su tiempo, y de las que hoy sólo quedan cimientos circulares de piedra, originalmente tuvieron la forma cónica, tipo canasta combinada, y estaban reforzadas con barro y techo de paja. Su altitud era de 2,50 metros.


Circuito religioso

Templo de San Ildefonso

Decir que el templo San Ildefonso es una de las arquitecturas religiosas más deslumbrantes de la provincia de Quillacollo no es exageración.
En el corazón del centro histórico de Quillacollo, en la plaza “15 de Agosto”, se levanta imponente este templo de estilo neoclásico, construido en 1908, por el presbítero Fructuoso Mencía.
Los antecedentes históricos relatan que San Ildefonso fue erigido sobre los primitivos cimientos de otra iglesia demolida en 1847, aunque otros dicen que fue en 1855, mientras que las torres se edificaron en 1848.
Puesta la piedra fundamental en abril de l908, su construcción duró unos 40 años, siendo consagrado como templo el 14 de agosto de 1947. En este emprendimiento la población participó activamente recolectando los materiales, especialmente las piedras que fueron traidas desde el cerro de Cota. Estas piedras hoy y las podemos ver como parte de los muros del sagrado recinto religioso.
Su planificación física y espacial es de tipo damero y su diseño arquitectónico presenta interesantes detalles porque convergen varios estilos: el neogótico, neobarroco, neoclásico y corintio compuesto.
El 2008, celebró su centenario de construcción, obteniendo reconocimientos y distinciones por las autoridades locales y nacionales.


Circuito ecológico

Cordillera del Tunari

El principal atractivo de la zona es la cordillera de Tunari, que con sus 5.030 metros sobre el nivel del mar y su cono de granitos elevándose al espacio, es un desafío para cualquier persona que desee llegar a la cima, sin importar la época del año. Técnicamente, podría decirse que no es complicado, sin embargo un guía experimentado y conocedor de la zona será de gran ayuda.
Si de experimentar el turismo rural se trata, el Circuito Ecológico y el Parque Nacional Tunari no solamente ofrecen naturaleza y paisaje porque un 60 por ciento de su territorio, al estar ocupado por unas 100 comunidades en las que Viven aproximadamente unos 80.000 habitantes, es apropiado para realizar todo tipo de actividades rurales del turismo comunitario.


Potrero

El pueblo de Potrero, ubicado a 12 kilómetros de Quillacollo, tampoco se queda atrás y, además del agroturismo, el turismo de aventura también tiene su espacio gracias a la posición geográfica en medio de un desfiladero.
Al recorrer por sus senderos da la sensación de estar ingresando al mismo corazón de la cordillera del Tunari.


Bella Vista

Más al norte se encuentra Bella Vista, situada a ocho kilómetros de Quillacollo. Entre sus principales atractivos está la Visita a los diferentes Viveros, bajo el paraguas del agroturismo.
El lugar es apropiado para realizar actividades de cosecha de flores u otras acciones ecológicas.
En cuanto a turismo de aventura, el lugar ofrece espacios para realizar paseos a pie o a caballo; incluso por los senderos del rio se puede llegar hasta las aguas termales de Liriuni o al Parque Ecológico Chocaya.


Misicuni

Misicuni es el otro destino de este circuito turístico. La zona se caracteriza por un clima frigido, pero favorecido por un encantador paisaje natural altiplánico, producto de su ubicación geográfica que está por encima de los 5000 metros sobre el nivel del mar.
El paisaje predominante está constituido por el cinturón de rocas volcánicas donde existen varias lagunas alimentadas por riachuelos y vertientes permanentes. Gracias a la existencia de estas lagunas el Gobierno Autónomo de Cochabamba impulsa un proyecto piscícola que pretende convertir a Misicuni en una zona ictioturístíca, a través de la cría de truchas.
Sin embargo, la conclusión de la represa de Misicuni favorece en cierta medida al turismo ya que da un realce a su paisaje pero a su vez provee con la dotación de agua para el consumo humano y el riego de todo el valle cochabambino


Chocaya

Hasta hace poco tiempo, la comunidad de Chocaya era conocida sólo por los quillacolleños y por algún otro aventurero, gracias a su vocación agricola.
Sin embargo, desde 2007, el panorama ha comenzado a cambiar y aunque hoy Chocaya sigue siendo la misma, las razones para visitarla se han multiplicado.
Uno de los grandes motivos para este repentino cambio fue el trabajo de emprendimiento de turismo comunitario que dio lugar a la creación del Parque Ecoturístico Comunal Chocaya.
El lugar motivó a que se multiplique el interés turístico, especialmente de aquellas personas que aman el turismo de aventura.
Concebida para generar una fuente complementaria de ingresos económicos para las familias de la comunidad de Chocaya, mediante el aprovechamiento sostenible de los bosques implantados y el establecimiento de áreas recreativas, el principal atractivo de esta zona se traduce en los bosques de pinos, eucaliptos, kewiñas y alisos, seguidos por varias especies de aves y pequeños mamíferos.
La mejor manera de conocer el parque y disfrutar de su belleza y exuberancia es caminando por los senderos habilitados que pueden ser combinados o enlazados a otros senderos como el que se dirige a las termas de Liriuni, por ejemplo.
Asimismo, puede optar por acampar en la zona de camping, realizar parrilladas o salir de paseo en bicicletas de montaña. También puede sumergirse a escudriñar parte de la historia Visitando las instalaciones de la antigua planta hidroeléctrica, en buen estado de conservación, y los antiguos molinos hídricos.
La recolección de hongos comestibles es otra de las actividades que está permitida realizar durante la época de lluvias.